El costo oculto en el mantenimiento del ascensor
La botonera del tercer piso tiene un botón forzado desde hace meses. La cabina tiene un rayón nuevo después de la última mudanza. Nada de esto figura como una “falla técnica” en el sentido estricto, pero cada una de estas situaciones termina generando una orden de reparación y un gasto que el consorcio paga sin preguntarse demasiado de dónde salió.
En pocas palabras: una parte del costo de mantenimiento de un ascensor no viene del desgaste natural del equipo, sino del mal uso: mudanzas sin protección, sobrecarga, botones forzados, golpes en cabina o puertas. Estos daños generalmente no están cubiertos por el mantenimiento preventivo estándar, y pueden prevenirse —o reclamarse a quien los causó— con medidas de gestión simples.
¿Qué se considera mal uso o vandalismo en un ascensor?
No hace falta que sea un acto intencional para que sea “mal uso”. Los casos más frecuentes son:
- Mudanzas sin protección, que golpean puertas, paredes de cabina o el marco del hueco.
- Sobrecarga, transportando más peso o más personas de lo indicado.
- Botones forzados o presionados repetidamente sin necesidad, especialmente en edificios con mucho tránsito.
- Bloqueo de puertas con objetos, para “guardar” el ascensor en un piso.
- Rayones, roturas o grafitis en la cabina.
- Uso indebido por parte de personal de obra o proveedores, sin coordinación previa con la administración.
Ninguno de estos casos es una falla de fábrica ni un problema de desgaste esperable: son consecuencia directa del uso del edificio.
¿El mantenimiento preventivo cubre estos daños?
En general, no. Un abono de mantenimiento preventivo cubre el desgaste normal de los componentes y su revisión periódica, pero los daños originados por mal uso suelen facturarse aparte, como una reparación adicional. Es una de las razones por las que dos edificios con el mismo abono pueden terminar pagando montos muy distintos a lo largo del año: uno de ellos, además del abono, viene sumando reparaciones evitables.
Esto conecta directamente con algo que ya vimos al analizar qué debería regular el reglamento de copropiedad sobre el uso del ascensor: buena parte de estos daños se pueden prevenir, o al menos reclamar con más claridad, cuando existen normas de uso definidas de antemano.
¿Se le puede cobrar la reparación al responsable del daño?
El Código Civil y Comercial de la Nación establece que el consorcio afronta los gastos de conservación de las partes comunes a través de las expensas, pero eso no significa que un daño causado por una persona identificable —un propietario, una empresa de mudanzas, un contratista de obra— tenga que diluirse entre todos los vecinos. En la práctica, muchos reglamentos de copropiedad y administraciones sí prevén la posibilidad de trasladar el costo a quien originó el daño, siempre que pueda probarse su responsabilidad. Esto es información general: la aplicación concreta depende del reglamento de cada consorcio y conviene evaluarla con el administrador o un asesor legal.
¿Cómo prevenir el mal uso del ascensor?
Algunas medidas simples reducen buena parte de estos incidentes:
- Protección obligatoria en mudanzas: mantas o paneles en paredes de cabina y puertas, coordinados previamente con la administración.
- Cartelería visible con la carga máxima permitida y las normas básicas de uso.
- Registro de ingreso de contratistas y proveedores, para poder identificar responsables ante un daño.
- Cámaras de seguridad en hall y cabina, cuando el edificio lo permite.
- Reglamento interno claro, que contemple sanciones o el traslado del costo de reparación al responsable.
Ninguna de estas medidas elimina el mal uso por completo, pero reduce su frecuencia y facilita identificar al responsable cuando ocurre.
El acompañamiento de Ascensores ITAR
En Ascensores ITAR distinguimos, en cada informe técnico, entre una falla por desgaste normal y un daño originado por mal uso, con el detalle necesario para que la administración pueda decidir cómo gestionarlo. También aportamos el criterio técnico de base para que esas reglas queden asentadas en un reglamento interno sobre el uso del ascensor, en lugar de resolverse caso por caso cada vez que ocurre un daño.
Antes de la próxima asamblea
Vale la pena revisar, junto con el presupuesto de mantenimiento del año, cuánto de ese gasto correspondió a desgaste normal y cuánto a daños evitables. Es un dato que rara vez se separa, pero que puede cambiar bastante la conversación sobre el presupuesto 2027.
¿Tu ascensor viene acumulando daños que no parecen desgaste normal?
Pedí una evaluación técnica sin cargo para identificar el origen de las fallas y definir qué medidas de prevención tienen sentido para tu edificio.
📞 Contáctanos y pedí una segunda opinión técnica sin cargo antes de aprobar cualquier trabajo en el ascensor de tu edificio.
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