¿Qué proteger y qué reordenar en el presupuesto?

El administrador abre el informe de expensas y la cuenta no cierra: casi dos de cada diez departamentos tienen deuda. Hay que pagar sueldos, servicios y proveedores, y alguien propone lo que parece más fácil: “posterguemos lo del ascensor”. Es una reacción comprensible, pero tiene una particularidad. El ascensor es de los pocos gastos del consorcio cuya falla puede dejar a una persona atrapada, aislada en su piso o expuesta a un accidente. Por eso, el mantenimiento del ascensor con morosidad no se resuelve recortando: se resuelve ordenando prioridades.

En pocas palabras

Con morosidad, el mantenimiento preventivo y la atención de urgencias del ascensor deberían estar entre los últimos gastos a recortar, porque garantizan la seguridad de las personas. Lo recomendable es mantener el servicio, reclamar la deuda por la vía prevista en el artículo 2048 del Código Civil y Comercial y evitar que un ahorro a corto plazo se convierta en una reparación mayor.

¿Cuánta morosidad hay hoy en los consorcios de CABA?

Según un relevamiento de ConsorcioAbierto sobre 13.000 consorcios, en abril de 2026 alrededor del 17% de las unidades funcionales de la Ciudad tenía deuda de expensas, un nivel que se sostuvo durante todo 2025 (ver fuente). Es una cifra estable, pero alta.
El problema no es solo el porcentaje. Los costos del consorcio (sueldos, servicios, seguros, mantenimiento) no bajan cuando baja la cobranza. El faltante presiona sobre el flujo mensual y obliga a elegir qué se paga primero. Y esa elección, cuando se hace sin información técnica, puede terminar en el rubro que menos se ve: el mantenimiento.

¿Por qué el ascensor no debería ser lo primero que se recorta?

Hay tres razones concretas.
Hace a la seguridad de las personas.
Un ascensor sin mantenimiento puede detenerse entre pisos o presentar fallas en puertas y nivelación. Para un adulto mayor o una persona con movilidad reducida, un ascensor fuera de servicio significa quedar aislado en su propio edificio.
Está dentro de lo que la ley define como gasto ordinario. El artículo 2048 del Código Civil y Comercial establece que las expensas comunes ordinarias incluyen las necesarias para mantener en buen estado las condiciones de seguridad, comodidad y decoro del inmueble. El mantenimiento del ascensor encaja en esa definición.
Postergar sale más caro. Lo que se difiere no desaparece: se acumula. Una falla evitable puede transformarse en una reparación mayor, con el equipo detenido y reclamos de los vecinos, y termina sumándose a los costos ocultos que afectan al inmueble. Recortar mantenimiento no baja el gasto: lo traslada al futuro.

¿Qué gastos conviene proteger y cuáles se pueden reordenar?

Una forma práctica de ordenar el presupuesto es separar los gastos según su impacto en la seguridad:
Proteger. El mantenimiento preventivo y la atención de urgencias del ascensor hacen a la seguridad de las personas, y postergarlos aumenta el riesgo y el costo futuro. Lo mismo vale para las instalaciones contra incendio y otras de seguridad, y para la documentación técnica al día (Libro Digital de conservación), que mantiene la trazabilidad y el cumplimiento normativo.
Reordenar. Las mejoras estéticas y las obras no urgentes pueden diferirse o hacerse por etapas sin riesgo inmediato.
Renegociar. Los contratos de servicios no críticos y los plazos de pago a proveedores: conviene conversar condiciones antes de acumular atrasos.
Planificar. La modernización del equipo puede financiarse en cuotas en lugar de una cuota extraordinaria única.

Esta clasificación no reemplaza el criterio de la asamblea, pero ayuda a que la discusión parta de prioridades y no de la urgencia del mes.

¿Cómo se reclama la deuda de expensas?

El reclamo al moroso es la otra mitad del problema. El artículo 2048 del Código Civil y Comercial establece que el certificado de deuda emitido por el administrador, y aprobado por el consejo de propietarios si existe, es título ejecutivo para cobrar las expensas. Muchos reglamentos de copropiedad prevén además una intimación previa y fijan los intereses aplicables, por lo que conviene coordinar cada paso con un asesor legal. Esto es información general y cada consorcio debe revisar su reglamento.
Lo importante para el ascensor es esto: la gestión de cobranza protege las finanzas del consorcio, pero no debería ser la condición para sostener un servicio que hace a la seguridad.

¿Qué puede hacer la administración esta semana?

  1. Separar en el presupuesto los gastos de seguridad de los postergables.
  2. Pedir al proveedor un informe del estado actual del ascensor, distinguiendo qué es urgente y qué puede programarse.
  3. Ordenar la gestión de cobranza: intimaciones y certificados de deuda al día.
  4. Evaluar el fondo de reserva como fuente para el mantenimiento correctivo pendiente.
  5. Conversar con el proveedor plazos y modalidades de pago antes de acumular atrasos.
  6. Comunicar a los propietarios, con datos, por qué se sostiene el mantenimiento.

Tres mensajes que ayudan a sostener la decisión en la asamblea

  • El riesgo: un ascensor sin mantenimiento puede detener a una persona entre pisos o dejar aislado a un vecino con movilidad reducida.
  • El costo de postergar: lo que hoy se difiere vuelve más caro y con el equipo fuera de servicio. Un diagnóstico de cuánto le queda de vida útil al equipo ayuda a planificar.
  • El plan para la deuda: mostrar que existe una gestión de cobranza en marcha tranquiliza a quienes sí pagan.

El criterio de Ascensores ITAR

En Ascensores ITAR entendemos que el ascensor no es un servicio que pueda pausarse sin consecuencias. Por eso no interrumpimos el servicio de mantenimiento ni la atención de emergencias de un consorcio que atraviesa un período de morosidad: la seguridad de las personas que usan el ascensor es una responsabilidad que no se negocia.
Esa continuidad va acompañada de información. Entregamos informes técnicos que distinguen lo urgente de lo programable, para que la administración pueda priorizar con datos. Y cuando el equipo necesita una modernización, ofrecemos un plan de pago propio en 3 o 6 cuotas sin interés, disponible para clientes actuales y para consorcios que se sumen con una permanencia mínima de 12 meses, para evitar una cuota extraordinaria de un solo golpe.

Antes de la próxima asamblea

La morosidad es un problema de cobranza. El ascensor es un problema de seguridad. Conviene tratarlos por separado y llegar a la asamblea con información técnica clara sobre qué es urgente y qué puede esperar.

¿Querés saber en qué estado está el ascensor de tu edificio antes de definir el presupuesto?
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PREGUNTAS FRECUENTES
¿Se puede recortar el mantenimiento del ascensor si hay morosidad? No es recomendable. El mantenimiento preventivo y la atención de urgencias hacen a la seguridad de las personas, y postergarlos suele convertirse en reparaciones mayores. Lo conveniente es ordenar el presupuesto por prioridades y reclamar la deuda por la vía prevista.

¿Una empresa de ascensores puede suspender el servicio por la deuda del consorcio? Depende de lo pactado en el contrato de cada empresa. En Ascensores ITAR no interrumpimos el servicio de mantenimiento ni la atención de emergencias por la morosidad de un consorcio.

¿Qué es el certificado de deuda de expensas? Es el documento emitido por el administrador, y aprobado por el consejo de propietarios si existe, que según el artículo 2048 del Código Civil y Comercial funciona como título ejecutivo para reclamar judicialmente las expensas impagas.

¿Qué porcentaje de unidades tiene deuda de expensas en CABA? Según el relevamiento de ConsorcioAbierto sobre 13.000 consorcios, alrededor del 17% de las unidades funcionales de la Ciudad tenía deuda en abril de 2026, un nivel que se mantuvo durante 2025.

¿Cómo financiar una modernización si el consorcio tiene morosidad? Se puede combinar fondo de reserva, cuota extraordinaria o financiamiento del proveedor. Ascensores ITAR ofrece un plan de pago propio en 3 o 6 cuotas sin interés para clientes actuales y consorcios nuevos con permanencia mínima de 12 meses.